Ataxia cerebelosa aguda es un trastorno del sistema nervioso caracterizado por el comienzo repentino de una alteración en la coordinación muscular, especialmente en los brazos y piernas. El cerebelo es la parte del cerebro que controla el equilibrio y coordinación. Éste no funciona apropiadamente en el caso de ataxia cerebelosa.
Aunque puede ocurrir a cualquier edad, la ataxia cerebelosa es más común en niños pequeños, que ocurre varias semanas después de una infección viral, como la varicela. La mayoría de los casos desaparecen sin tratamiento en cuestión de meses. Sin embargo, aunque es poco común, sí ocurre la ataxia cerebelosa recurrente o progresiva crónica.
Si sospecha que usted o su hijo tiene esta condición, contacte a su médico inmediatamente.
Las causas de ataxia cerebelosa aguda incluyen:
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Infecciones virales, incluyendo:
- Exposición a ciertas toxinas, como plomo, mercurio, talio, y alcohol
- Hemorragia cerebelosa, abscesos, coágulo sanguíneo, u obstrucción de una arteria
Las causas de ataxia aguda recurrente o crónica incluyen:
Un factor de riesgo es aquello que incrementa su probabilidad de contraer una enfermedad o condición. Los siguientes factores incrementan su probabilidad de desarrollar ataxia cerebelosa aguda:
- Niñez, especialmente a los tres años de edad o menos
- Infecciones virales
- Exposición a ciertos insecticidas, drogas, o toxinas
Si usted experimenta alguno de los siguientes síntomas, no asuma que se debe a ataxia cerebelosa aguda. Estos síntomas también pueden ser causados por otras condiciones de salud. Si experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.
- Movimientos descoordinados de los miembros o tronco
- Torpeza con las actividades diarias
- Dificultad para caminar (inestabilidad)
- Alteraciones en el lenguaje con habla arrastrada y cambios en el tono y volumen
- Males visuales
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Síntomas acompañantes pueden incluir:
- Dolor de cabeza
- Mareos
- Cambios en el estado mental (como cambios en la personalidad o el comportamiento)
- Movimientos oculares caóticos
- Patrón torpe del habla
Su médico le preguntará acerca de sus síntomas, antecedentes clínicos y familiares, además le realizará un examen físico. Él observará la coordinación de sus miembros para valorar el grado y naturaleza de la ataxia.
Pruebas posteriores pueden incluir las siguientes:
- Examinación del líquido cefalorraquídeo
- Imagen de resonancia magnética
o
tomografía computarizada
- rayos X que usan ondas magnéticas o computadoras para tomar imágenes de estructuras internas de la cabeza
- Estudios metabólicos
- Ultrasonido - una prueba que usa ondas sonoras para examinar la cabeza
- Análisis de orina
No existe tratamiento para la ataxia cerebelosa aguda. Por lo general, la ataxia desaparece sin tratamiento alguno. En casos en los que se identifica una causa subyacente, su médico la tratará.
El tratamiento con medicamentos para mejorar la coordinación muscular tiene un bajo índice de éxito. Sin embargo, se pueden prescribir los siguientes medicamentos para este propósito: clonazepam, amantadina, gabapentina, o buspirona. La terapia ocupacional o física también puede aliviar la falta de coordinación. Y finalmente, los cambios en la dieta y suplementos nutricionales pueden ayudar a algunos pacientes.
No hay manera de prevenir la ataxia cerebelosa aguda, excepto vacunar a los niños contra infecciones virales que incrementen su riesgo de contraer esta condición.