Definición

El trastorno por consumo de tabaco ocurre cuando éste daña la salud o el funcionamiento social de una persona, o cuando la persona se vuelve dependiente al tabaco. El tabaco se puede consumir en forma de cigarros, productos de tabaco sin humo (p.e., "snuff", tabaco para mascar), puros, o pipas.

Esta condición se puede tratar. Hable con su médico si cree que tiene trastorno por consumo de tabaco.

Causas

Los productos de tabaco contienen nicotina, la cual es transportada al cerebro y causa sensaciones placenteras. Sin embargo, los efectos de la nicotina se disipan en unos cuantos minutos, lo cual causa que los consumidores de tabaco lo sigan consumiendo para mantener los efectos placenteros y prevenir la abstinencia. Otros químicos en los productos de tabaco también pueden contribuir al trastorno por consumo de tabaco.

Factores de Riesgo

Los siguientes factores incrementan sus probabilidades de desarrollar trastorno por consumo de tabaco. Si usted tiene alguno de estos factores de riesgo, dígaselo a su médico:

Síntomas

Si usted experimenta alguno de estos síntomas, no asuma que se debe al trastorno por consumo de tabaco. Estos síntomas pueden ser causados por otras condiciones de salud. Si experimenta alguno de ellos, consulte a su médico.

Diagnóstico

Su médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes clínicos, y le realizará un examen físico. Él le hará preguntas específicas sobre su consumo de tabaco, como por cuánto tiempo lo ha consumido y con qué frecuencia lo hace.

Tratamiento

Hable con su médico acerca del mejor plan de tratamiento para usted. Las opciones de tratamiento incluyen las siguientes:

Tratamientos de Reemplazo de Nicotina: Los tratamientos de reemplazo de nicotina, incluyendo goma de nicotina, aerosoles nasales, parches, e inhaladores, se usan para aliviar los síntomas de abstinencia de nicotina. Estos no producen los efectos placenteros de los productos de tabaco, así que es poco probable que se abuse de los tratamientos de reemplazo de nicotina. Los tratamientos de reemplazo de nicotina funcionan mejor cuando se usan con la terapia conductual.

Otros Medicamentos: Investigación ha mostrado que algunos medicamentos, incluyendo el antidepresivo bupropión (Zyban) y tartrato de vareniclina (Chantix) pueden ayudar a que las personas dejen de fumar. El tartrato de vareniclina ayuda a aliviar los síntomas de la abstinencia de nicotina, y puede bloquear los efectos de la nicotina si las personas vuelven a fumar.

Terapia Conductual: Las terapias conductuales que ayudan a que las personas dejen de consumir tabaco incluyen manuales paso por paso, líneas telefónicas para dejarlo, clases de autoayuda, consejería, y terapia cognitiva-conductual. La terapia cognitiva-conductual enseña a las personas a reconocer situaciones de alto riesgo de consumo de tabaco, desarrollar estrategias alternas para enfrentar una situación, controlar el estrés, mejorar las habilidades de resolución de problemas, e incrementar el apoyo social.

Una Nota Sobre los Efectos de la Exposición al Humo de Segunda Mano

Incluso si usted no es un fumador, la exposición al humo de los productos de tabaco de manera regular es peligroso, incluso algunas veces de amenaza para la vida.

Estas son las conclusiones del US Surgeon General acerca de los efectos de inhalar humo de segunda mano:

  • La exposición al humo de segunda mano causa enfermedades y muerte prematura en niños y adultos que no fuman.
  • Los niños expuestos a humo de segunda mano tienen riesgo elevado de síndrome de muerte súbita infantil (SIDS), infecciones respiratorias agudas, problemas en los oídos, y asma más severa. El que los padres fumen causa síntomas respiratorios y desacelera el crecimiento pulmonar en sus hijos.
  • La exposición de los adultos al humo de segunda mano tiene efectos adversos inmediatos en el sistema cardiovascular y causa enfermedad cardiaca coronaria y cáncer pulmonar.
  • La evidencia científica indica que no hay nivel de exposición sin riesgo para el humo de segunda mano.
  • Separar a los fumadores de los no fumadores, limpiar el aire, y ventilar los edificios no puede eliminar la exposición de los no fumadores al humo de segunda mano. Pero eliminar por completo el fumar en espacios en interiores protege a los no fumadores de la exposición al humo de segunda mano.

Prevención

La mejor manera de prevenir el trastorno por consumo de tabaco es nunca consumir productos de tabaco debido a que éstos son altamente adictivos, y evitar la exposición al humo de segunda mano.