El esófago conecta la boca al estómago. Las várices esofágicas son venas anormalmente inflamadas dentro del recubrimiento del esófago. Si no se diagnostica o se trata, las várices esofágicas pueden romperse y conllevar a un sangrado que ponga en peligro la vida.
La presión incrementada en las venas que llevan sangre al hígado (conocida com
hipertensión portal
) conlleva a la formación de várices esofágicas. La presión incrementada ocasiona que la sangre se reserve en otros vasos más pequeños, incluyendo aquellos en el esófago.
Las condiciones médicas que conllevan al desarrollo de la hipertensión portal y a las várices esofágicas incluyen:
- Cirrosis del hígado
- Coágulos sanguíneos (de las venas hepáticas, portales y las del bazo)
- Fístula venosa arterial-portal (conexiones anormales entre las arterias y las venas en el hígado o en el bazo)
- Ciertas drogas (arsénico, azatioprina, metotrexato y otros)
- Ciertas infecciones (por ejemplo, esquistosomiasis, un parásito)
- Insuficiencia cardiaca severa
- Tumor en el páncreas
- Enfermedad de Hodgkin
- Sarcoidosis
Los siguientes factores de riesgo incrementan sus probabilidades de desarrollar el sangrado de las várices esofágicas. Si usted tiene cualquiera de estos factores de riesgo, dígaselo a su médico:
- Consumo crónico de alcohol
- Hepatitis vital crónica
- Uso de NSAID
-
Crónica
hepatitis
- Desórdenes de la coagulación sanguínea
- Ciertas infecciones parásitas
Las várices esofágicas a veces sólo se diagnostican con base en el acontecimiento de sangrado, una consecuencia que se encuentra casi en la mitad de todas las personas con la condición. Aunque el sangrado de las várices esofágicas quizás no sea severo y puede detenerse por sí mismo, los primeros eventos de sangrado provocan la muerte en el 30%-50% de los casos. El sangrado de las várices esofágicas se repite en aproximadamente la mitad de todos los pacientes.
Las señales de sangrado debido a las várices esofágicas incluyen:
- Vómito o tos con sangre
- Heces fecales enrojecidas, alquitranadas, o muy oscuras
- Presión sanguínea baja
- Mareos
- Latido acelerado
Si usted experimenta cualquiera de estos síntomas, no asuma que se debe a las várices esofágicas. Estos síntomas pueden ser causados por otras condiciones de salud. Si experimenta cualquiera de ellos, vea a su médico.
Su médico le preguntará acerca de sus síntomas y antecedentes médicos y le realizará un examen físico. Su doctor también lo puede canalizar con un gastroenterólogo, un especialista capacitado en el tratamiento de enfermedades del sistema digestivo.
Las pruebas pueden incluir lo siguiente:
- Pruebas de Sangre
- un conteo sanguíneo completo, del funcionamiento renal y hepático y una prueba de coagulación
- Endoscopia
- se inserta un tubo pequeño y flexible con una ligera cámara adherida dentro de la boca y se baja hacia el esófago y el estómago para ver la fuente de cualquier sangrado y de los vasos inflamados
-
- modalidad útil de la imagen para estudiar el torrente sanguíneo en el sistema portal
Varios tratamientos pueden ayudar a disminuir el riesgo de ruptura de los vasos o para detener el sangrado si éste comienza. Las opciones de tratamiento incluyen lo siguiente:
Durante la endoscopia, se ata una liga alrededor de las venas abultadas para prevenir las rupturas o para detener el sangrado. Este se considera el tratamiento de primera línea.
Este procedimiento involucra el paso de un globo a través de la nariz para ayudar a comprimir la várices que sangran.
Los medicamentos pretenden reducir el sangrado se inyectan dentro de las venas que sangran y a veces en el área que les rodea. Los medicamentos causan coágulos parta formar una vena endurecida para detener el sangrado.
Los medicamentos usados para aliviar la presión sanguínea incluyen terlipresina, vasopresina, nitroglicerina, octreotida y somatostatina.
La TIPS (por sus siglas en inglés) involucra ensartar un cateter de una vena del cuello al hígado. Un stent, una tubo pequeño designado para mantener las venas abiertas, se ata al cateter y se inserta dentro del hígado para incrementar el torrente sanguíneo a través del portal venoso y para aliviar la presión sanguínea en las várices esofágicas. Este procedimiento puede controlar el sangrado en un 90% de los casos.
Un procedimiento quirúrgico que conecta la vena principal en el bazo a la vena del riñón izquierdo. El procedimiento se realiza para reducir la presión sanguínea en los vasos inflamados y para limitar el sangrado.
Este procedimiento está reservado para aquellos pacientes que no responden ni a los medicamentos ni al tratamiento endoscópico y que no se consideran buenos candidatos para el procedimiento de derivación.
El trasplante de hígado es la única forma para curar completamente las várices esofágicas.
Para ayudar a reducir sus probabilidades de adquirir várices esofágicas, tome las siguientes medidas:
- Busque tratamiento inmediato para le abuso de alcohol a largo plazo.
- Los medicamentos como los bloqueadores beta (propranolol o Nadolol) o en mono nitrato isosorbida podrían prevenir el sangrado recurrente.
- Hable con su médico si usted está en riesgo de enfermedad hepática crónica, coágulos sanguíneos o si toma medicamentos que pudieran dañar el hígado.
Si usted ya tiene una enfermedad hepática crónica, su doctor le puede recetar medicamentos con el fin de evitar que se desarrolle la inflamación de los vasos.
Último revisado Marzo 2007 por David Juan, MD
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