Aunque el nacimiento de un hijo trae consigo muchas alegrías, no está exento de momentos estresantes. Sentirse abrumado y tener cambios de humor es común en alrededor del 80% de mujeres en las primeras semanas después del nacimiento de un hijo. Si los síntomas no remiten después de unas cuantas semanas, una madre primeriza podría estar experimentando algo más serio - depresión postparto .

La depresión postparto es una forma mayor de depresión y podría incluir síntomas como:

  • Ira y frustración
  • Tristeza y llanto
  • Cansancio, incapacidad para dormir (insomnio) o, ambos
  • Temor de lastimarse usted misma o a su bebé
  • Pensamiento o concentración alterada
  • Falta de alegría en la vida
  • Pérdida o aumento de peso significativo

Aproximadamente del 10% al 20% de todas las madres primerizas padecen depresión postparto, lo que normalmente se presenta durante el primer año después del nacimiento. No sólo afecta el bienestar de la madre, sino que podría afectar de forma adversa a su hijo recién nacido. El primer año de vida es un período crítico para la relación madre-hijo y para el desarrollo cognoscitivo del hijo. Estudios previos han encontrado que la depresión postparto no tratada puede poner al bebé en riesgo de retraso en el desarrollo.

La evidencia es abundante respecto a la existencia y efecto de la depresión postnatal materna. Pero ¿qué hay respecto a los padres - experimentan depresión después del nacimiento de un hijo? Y de ser así, ¿tiene un impacto sobre el recién nacido? Un estudio publicado en la edición del 25 de junio de 2005 de The Lancet , valoró la depresión postnatal paterna y evaluó el efecto que podría tener sobre el desarrollo emocional y conductual del niño.

Acerca del Estudio

Los participantes del estudio fueron reunidos de un estudio más grande, establecido para recopilar información sobre niños y sus padres desde el inicio del embarazo hasta la infancia. Los investigadores enviaron cuestionarios a madres y padres a intervalos regulares durante el embarazo. Los cuestionarios fueron diseñados para evaluar un amplio rango de factores, incluyendo desarrollo físico y psicológico, factores de riesgo psicosocial y, toxinas ambientales. Para este estudio, los investigadores se enfocaron específicamente en la depresión en la madre o padre durante el período postnatal y la posterior adaptación emocional y conductual del niño.

Usando los cuestionarios, tanto las madres como los padres fueron evaluados para depresión a las ocho semanas después del nacimiento de su bebé. A los 21 meses, sólo los padres fueron evaluados. Los trastornos en el desarrollo emocional y conductual del niño fueron evaluados a los 42 meses (o 3 1/2 años) a través de cuestionarios contestados por su madre. Las áreas de desarrollo evaluadas fueron:

  • Problemas emocionales
  • Problemas de conducta (por ejemplo, conducta desafiante o impulsiva)
  • Hiperactividad
  • Conductas Prosociales (por ejemplo, conductas de cuidado hacia los demás y preocupación sobre el dolor de alguien más)

Los cuestionarios fueron enviados a más de 13,000 mujeres. La información y análisis estuvieron disponibles para 8,431 padres, 11,833 madres y 10,024 niños.

Los Resultados

Los autores encontraron que el 10% de las madres y el 4% de los padres experimentaron depresión mayor a las ocho semanas. La depresión del padre estuvo fuertemente asociada con un riesgo mayor de que un niño experimentara problemas emocionales y de conducta, así como hiperactividad. Sin embargo, no pareció tener efecto sobre la conducta prosocial. De forma similar, la depresión materna también estuvo asociada con un riesgo mayor de problemas emocionales, problemas de conducta e hiperactividad, pero no tuvo efecto sobre la conducta prosocial.

De forma interesante, la depresión postnatal del padre estuvo asociada con un incremento en los problemas en un hijo, pero no en una hija, en tanto que la depresión materna tuvo efectos similares tanto en niños como en niñas. Además, la asociación entre la depresión del padre y los problemas de su hijo fue más pronunciada para los síntomas conductuales (conducta e hiperactividad) que para los síntomas emocionales (preocupación y tristeza).

¿En Qué Manera Le Afecta?

La depresión después del nacimiento de un hijo es considerada una enfermedad de mujeres, con los cambios hormonales asociados con el embarazo a menudo citados como la posible causa. Pero actualmente, muchos factores pueden contribuir a la depresión, incluyendo los cambios intensos asociados con tener hijos y el incremento en las responsabilidades provocadas por el estrés de la vida diaria.

Contrario a la creencia popular, las mujeres no son las únicas susceptibles a la depresión postnatal - este estudio muestra que los padres también pueden padecerla. Y esta depresión puede tener un impacto significativo sobre sus hijos - cuando un padre experimenta depresión postnatal, su hijo es casi tres veces más propenso a tener problemas conductuales.

La ayuda está disponible. La depresión postnatal puede ser tratada exitosamente a través de asesoría, grupos de ayuda, y medicamentos. Los resultados de este estudio sugieren que los padres, no sólo las madres, deben estar conscientes de la depresión después del parto y alentarlos a buscar tratamiento.