Como consumidores, llega a nosotros todos los días, una selección de bebidas coloreadas brillantemente y saborizadas exóticamente etiquetadas con la misma petición conocida: "Bébame." Desafortunadamente, como Alicia en el País de las Maravillas, no siempre sabemos con exactitud qué estamos bebiendo o cómo nos afectará. Así que, ¿cómo sabemos qué botellas elegir, especialmente cuando se trata de nuestros hijos?
Cuando se trata de bebidas saludables, probablemente la madre de Alicia sabía de mejor manera cómo evitar el agujero del conejo. La leche, el agua y el jugo todavía son las tres bebidas saludables importantes en la fiesta del té, aunque incluso ellas tienen sus límites. Así que a continuación se presenta la letra pequeña en la parte posterior de estas pequeñas etiquetas y las elecciones que probablemente Alicia desearía haber tomado.
De acurdo con the National Institute of Child Health & Human Development (NICHD), la leche sigue siendo la mejor apuesta de su hijo para obtener el calcio que necesita. Los niños entre los cuatro y otro años de edad deben consumir dos porciones de leche o productos lácteos al día, mientras que los niños entre los 9 y 18 años de edad deben consumir aproximadamente tres porciones. Una porción equivale a 8 onzas de leche, que contiene aproximadamente 400 miligramos (mg) de calcio. También el NICHD recomienda que los niños menores de un año de edad deben tomar sólo leche materna o fórmula fortificada con hierro, los niños entre uno y dos años de edad deben consumir leche entera y los niños entre dos y cinco años de edad deben cambiar a leche reducida en grasa, baja en grasa o sin grasa; esta transición puede ocurrir gradualmente, pero es importante para la salud de su hijo debido a que la leche entera es lata en calorías y saturada en grasas.
Si su hijo no disfruta el sabor de la leche, trate de saborizarla con polvos o jarabes de chocolate o fresa. Un estudio publicado en the
Journal of the American Dietetic Association
encontró que los niños que bebían leche saborizada en realidad bebían más leche sin incrementar considerablemente su consumo de azúcar.
Si su hijo es intolerante a la lactosa o si prefiere la leche de soya o de arroz como alternativa, revise la etiqueta para asegurarse que contenga los nutrientes que su hijo necesita; estas bebidas no contienen calcio u otros nutrientes de manera natural en la leche láctea, pero algunas variedades están fortificadas. Además, trabaje con el pediatra de su hijo para proponer una dieta que satisfaga las necesidades de calcio de su hijo.
Si su hijo anhela algo dulce para beber, como Alicia, los jugos de frutas al 100% son una alternativa definitivamente más saludable que los refrescos, bebidas de frutas o tés dulces con sabor a fruta y con cafeína. Sin embargo, los pediatras aconsejan que no permita que su hijo consuma en exceso jugo de frutas, ya que su contenido alto en carbohidratos (azúcar) podría provocar
diarrea
, dolor abdominal, distensión, flatulencia,
obesidad
y caries dental. Además, con frecuencia el jugo de frutas contiene sólo cantidades mínimas de proteína, grasa, vitaminas, minerales o fibra dietética. Demasiada cantidad de jugo de frutas puede reemplazar a alimentos más ricos en nutrientes como la leche y fruta entera.
De acuerdo con the American Academy of Pediatrics (AAP), los niños entre uno y seis años de edad deben limitar su consumo de jugo de frutas de 4 a 6 onzas al día. Para los niños de 7 a 18 años de edad, el consumo de jugo debe ser de 8 a 12 onzas al día. También la AAP sugiere que aliente a su hijo para que elija fruta entera en lugar del jugo de frutas para satisfacer su consumo de frutas diario recomendado.
El agua siempre es una opción saludable y si sus hijos son como la mayoría de nosotros, no están obteniendo lo suficiente. Afortunadamente, el agua no contiene grasa, azúcar, cafeína ni calorías. En un día promedio, perdemos dos a tres cuartos de agua sólo a través de los procesos corporales normales. Si su hijo es activo, necesitará incluso más agua. Y, mientras la vieja regla de beber ocho vasos de agua al día se encuentra en debate actualmente, el consumo adecuado de agua afecta nuestros cuerpos, llegando al nivel celular. Si su hijo no es aficionado al agua, trate de mezclar agua y jugo de frutas para agregar cierta dulzura. Además, muchas elecciones sanas de alimentos son buenas fuentes de agua, particularmente, las frutas y las verduras frescas.
Desafortunadamente, la madre de Alicia no se unió a ella en su aventura en el agujero del conejo, así que dejo que ella decidiera. Obviamente, será más fácil observar las opciones de bebidas de su hijo cuando es demasiado joven para manifestar una opinión. Pero su hijo puede ser más propenso a continuar los hábitos saludables de bebidas en su edad adulta si los ha aprendido en casa. Una de las maneras más eficaces de enseñar las opciones saludables es siendo un ejemplo a seguir. Trate de optar por leche, agua o jugo en lugar de café, refrescos u otras bebidas. Sólo podría sorprenderse de cómo termina el cuento.