La varicela es una infección viral altamente contagiosa. Produce un sarpullido que se extiende y que da mucha comezón. La varicela puede causar serias complicaciones cuando es contraída por adultos, recién nacidos o personas con un sistema inmune débil.
La varicela es causada por el virus zoster de la varicela (VZV). Se extiende de persona a persona vía:
- Gotas de humedad que contienen el VZV en forma aérea
- Contacto directo con los fluidos que provienen del sarpullido de la varicela
La varicela es contagiosa 1 ó 2 días antes de que las erupciones aparezcan. Sin embargo, es más contagiosa justo después de que el sarpullido se hace presente. Sigue siendo contagiosa hasta que todas las ampollas se han reventado.
Un factor de riesgo es algo que incrementa la posibilidad de contraer una enfermedad o padecimiento.
- Contacto cercano con una persona infectada (a menos que usted haya sido vacunado contra la varicela o ya haya padecido de la enfermedad)
- Edad: menores de 10 años
- Epoca del año (finales del invierno, principios de la primavera)
Los síntomas usualmente aparecen de 10 - 21 días después del contacto.
Los síntomas iniciales incluyen:
- Dolor de cabeza moderado
- Fiebre moderada
- Malestar general
En un lapso de 1 a 2 días después de que los síntomas iniciales aparecen, se desarrolla el sarpullido. Este consiste de pequeños puntos rojos y planos. Los puntos pueden crecer y formar una ampolla que da comezón y llenas de un líquido. Las ampollas se desarrollan en racimo, con nuevas formaciones después de 5 ó 6 días.
El sarpullido usualmente aparece en la piel de la parte superior del tronco, incluyendo el cuero cabelludo. También puede aparecer en la línea de los ojos, la boca, dentro de la nariz, la caja de la voz, o en los genitales. El sarpullido típicamente se revienta después del día seis o siete y desaparece en tres semanas.
El doctor le preguntará respecto a sus síntomas e historial médico y realizará una exploración física. El diagnóstico está usualmente elaborado a partir de la edad e intensidad del sarpullido. En pocas ocasiones se requieren exámenes de sangre para identificar el VZV.
Para la mayoría de la gente, la varicela es moderada y sigue su propio curso. En estos casos, el tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas.
- Coloque compresas húmedas sobre la piel
- Pomadas o lociones contra la comezón que no necesitan prescripción médica
- Baños de harina de avena
- Antiestamínicos por vía oral
Nota:
La aspirina no debe ser administrada a niños con varicela. Consulte con su médico antes de dar una aspirina a cualquier persona menor de los 16 ó 18 años de edad.
Como la varicela es causada por un virus, los antibióticos no son curativos. Sin embargo, pueden prescribirse si el sarpullido se infecta con alguna bacteria.
Estas pueden acortar el curso de la enfermedad y reducir la severidad de la infección. Con frecuencia se usan en:
- Casos severos de adolescente y adultos
- Personas con un sistema inmunológico debilitado
Con frecuencia, el globulin inmunizador de la varicela se administra inmediatamente después de la exposición al VZV en recién nacidos y personas con un sistema inmunológico débil.
Si usted no ha tenido varicela y nunca ha sido vacunado, evite el contacto con cualquiera que lo padezca.
Varias agencias gubernamentales de los Estados Unidos y grupos médicos recomiendan que todos lo niños sean vacunados de rutina con una inyección activa de varicela de los 12 a 18 meses de edad y que todos los niños susceptibles reciban la vacuna antes de su cumpleaños número trece. Los niños mayores y los adultos deben recibir dos vacunas 4-8 semanas si es que éstos no saben si tuvieron varicela en el pasado.
Se recomienda que las siguientes personas no sean vacunadas:
- Aquellos con una historia de reacciones alérgicas severas a las vacunas
- Cualquiera que sea inmunosuprimido, o que este recibiendo medicinas o terapias inmunosupresivas
- Mujer embarazada