La fractura por stress es una pequeña grieta en el hueso que no ha sido causada por ningún golpe al hueso. La mayoría de las fracturas por stress ocurren en la parte inferior de la pierna y de los pies.
Una fractura por stress se desarrolla por una prolongada tensión física sobre el hueso, más que aquellas que provienen de un mero golpe en él. Esta puede ser causada por:
- El incremento demasiado rápido de la cantidad o intensidad de una actividad física (es la más común)
- Pasar de una actividad o superficie deportiva a otra
- El uso de zapatos viejos o inapropiados
Un factor de riesgo es algo que incrementa sus posibilidades de adquirir una enfermedad o afección. Los factores de riesgo para una fractura por stress incluyen:
- Sexo: Femenino
-
Ciertos deportes como:
- Tenis
- Deportes de pista, especialmente carrera de distancia
- Gimnasia
- Baile
- Baloncesto
- Amenorrea - cuando no existe menstruación (sólo en mujeres)
Los síntomas incluyen:
- Dolor ubicado en el hueso
- Dolor cuando se aplica presión directamente sobre la fractura y al área inmediata que la rodea
- Dolor cuando aplicamos presión sobre la pierna afectada
- Hinchazón y temperatura en el sitio de la lesión
El médico le preguntará sobre sus síntomas e historial clínico y examinará la parte lesionada para localizar el dolor y la inflamación.
Las pruebas podrían incluir:
Rayos X -
las fracturas por tensión son microscópicas y normalmente no son detectables con rayos-X hasta al menos dos semanas después de que comienzan los síntomas.
MRI (Imagen de resonancia magnética)
-
un examen que usa ondas magnéticas y de radio para mostrar hinchazón e inflamación dentro del hueso.
Tomografía ósea
-
es un examen que utiliza una sustancia radioactiva de corta duración para mostrar la fractura por stress.
El tratamiento incluye:
El descanso es lo más importante que puede hacer cuando se presenta una fractura por stress. Esto incluye evitar la actividad que causó la fractura y otras actividades que causen dolor.
Puede necesitar muletas o un bastón para evitar la presión en la pierna, aunque la mayoría de la gente no lo necesita.
Hable con su médico acerca de cuándo puede volver a sus actividades y cómo progresar con la cantidad y tipo de actividad.
Un avance normal se da como sigue: empiece con actividades que no impliquen cargar cosas, tales como nadar o andar en bicicleta. Luego, puede empezar a hacer actividades que involucren peso pero no impacto, como la máquina escaladora. Gradualmente será capaz de añadir actividades de bajo impacto, comenzando con una caminata. Una vez que pueda hacer una caminata rápida sin sentir dolor, podrá iniciar con actividades de más impacto, como un trote ligero. Esta procesión gradual continuará hasta que haya alcanzado el mismo nivel de actividad previo a su lesión. No regrese a sus actividades completas hasta que no haya dejado de sentir molestias en el hueso.
Para reducir la probabilidad de obtener una fractura por stress se necesita:
- Usar zapatos apropiados
- Correr en superficies suaves tales como césped, arcilla o ciertos caminos al aire libre.
- Incrementar gradualmente la cantidad e intensidad de una actividad.
- No excederse en ninguna actividad.
-
Comer una
dieta saludable
, que incluya alimentos ricos en
calcio
y
vitamina D
.
Último revisado Septiembre 2003 por Elizabeth Smoots, MD
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